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¿Qué valor tiene la Carta 2012?: |
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- El valor de dedicar una parte de nuestro tiempo a algo importante, esto es, reconocernos en aquellas personas con las que, más que menos, compartimos un análisis del mundo en el que, según cada caso, vivimos, malvivimos o sobrevivimos.
- El valor de encarnarnos en aquellos millones de personas, que cada año, mueren de hambre, guerras y terribles injusticias.
- El valor de buscar la complicidad para una tarea común con aquellas personas con las que, más que menos, compartimos utopías, visiones y deseos de ese otro mundo posible.
- El valor de lo propositivo; de pasar de la queja a la propuesta concreta; esto es, definir sobre qué principios éticos deben sustentarse nuestras comunidades, indicando qué prácticas y políticas los promueven y cuales no.
- El valor del esfuerzo por consensuar el máximo de mínimos éticos, con sus consecuencias prácticas, que nos posibilite coincidir en la exigencia de su puesta en marcha.
- El valor de lo sencillo; de la apuesta por la concreción, la claridad, la capacidad de comunicación, esto es, exponer nuestra visión compartida con un lenguaje claro, sincero, contundente y entendible; lejos de la palabrería vacía, la parafernalia elocuente y los discursos cerrados.
- El valor de lo simbólico; de mostrar las capacidades y voluntades -visualizando el potencial colectivo-, de las personas de a pie no adormecidas ni resignadas.
- El valor metodológico; de experimentar una propuesta colectiva, horizontal, participativa, abierta, práctica y creativa.
- El valor emocional y vivencial -cada una según sus sentires- de lo constructivo, de lo compartido, de lo justo, lo necesario y lo vital.
- El que cada cual quiera otorgarle.
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